martes, 22 de abril de 2008

El pensamiento y sus factores


Lenguaje y pensamiento, interacción entre ambos

¿Qué significa pensar?

Pensar es algo que hacemos de manera habitual y espontánea a todas horas, todos los seres humanos de todo el mundo a lo largo de toda nuestra vida. Pero, ¿realmente sabemos qué es pensar?

Muchos se preguntan ¿Qué es pensar?, o por otro lado, ¿Por qué pienso? Todos creemos que lo sabemos y que tenemos una clara respuesta a estas preguntas, pero a la hora de responderlas esto no queda tan claro, nos sentimos confundidos, dudamos durante un buen rato y al final nos vemos obligado a aceptar nuestra propia ignorancia.

Pensar es, según el diccionario, formar conceptos en la mente. El concepto recorta un objeto de lo que sino, no es más que alguna cosa. Para recortarlo lo define, le fija atributos y lo nomina. Lo que lleva a pensar es lo ausente, lo que se extraña, porque su falta se siente, aunque nunca haya estado.

De este modo podemos observar a continuación que el pensamiento se basa en una serie de factores:

  • Sujeto pensante
  • Proceso psíquico de pensar

  • Objeto Pensado

  • Expresión de lo pensados

Los procesos del Pensamiento Humano
Hay tantos aspectos relacionados con el pensamiento que es casi imposible dar una clara definición de lo que realmente es el pensamiento. Sin embargo la definición más correcta sería la siguiente: actividad mental no rutinaria que requiere esfuerzo, o como lo que ocurre en la experiencia cuando un organismo se enfrenta a un problema, lo conoce y lo resuelve. Podríamos también definirlo como la capacidad de anticipar las consecuencias de la conducta sin realizarla.

Por otro lado podemos decir que la palabra "pensar" tiene un abanico de actividades mentales ordenadas y desordenadas y establece los conocimientos que se dan en el juicio, la elección, la resolución de problemas, la originalidad, la creatividad, los sueños…

El proceso de pensar implica una actividad del sistema cognitivo en le que intervienen los mecanismos de memoria, atención, procesos de aprendizaje…Por ello se dice que es una experiencia interna propia de cada ser humano e intrasubjetiva.

El pensamiento tiene una serie de particularidades que lo diferencian de otros procesos. Algunas son el hecho de la presencia de las cosas para que éstas existan, aunque lo más importante es su función de resolver conflictos y razonar.
Pascal escribió que: "El hombre no es más que una caña que piensa, la caña de naturaleza más frágil mere de un simple regocijo, de una simple gota de agua. Pero aunque el universo conspirara para aplastarlo, el hombre seguiría siendo más noble que lo que lo hace caer, pues sabe que muere y el universo no sabe nada de la victoria que obtiene sobre el hombre".

A la hora de hablar de pensamiento es casi obligatorio hablar de la mente, ya que es ésta la que regula todos los procesos cognitivos que el ser humano realiza. Por ello decimos que la idea de mente que tenemos ahora no es nada similar a la que se he tenido en los años pasado, ya que éste concepto ha cambiado con frecuencia a lo largo de la historia. Fue el médico francés La Mettrie quien concibió primeramente el término mente como algo material provisto de una serie de células que lo hacían funcionar por su interconexión.

A raíz de estas nuevas investigaciones se fueron creando teorías que explicaban el funcionamiento de la mente, lo cual dio lugar a principios del siglo XX a los modelos de pensamiento de la información, que establecían un paralelismo relativamente similar entre el cerebro y la mente humana. Pero todas estas teoría presentaban claras deficiencias por la falta de un elemento básico en el proceso del pensamiento, la consciencia.

En la actualidad no hay duda de que todos los procesos mentales como el pensamiento, los recuerdos, las ideas o la imaginación son procesos cerebrales, lo que quiere decir que son obra del funcionamiento cerebral y por ello, sin embargo, los mecanismos que generan estas actividades mentales están muy lejos de ser conocidos completamente por el ser humano.
Blibliografía

Álvaro Blecua de Pedro